10/5/23

Vermeer, Johannes, Dama escribiendo una carta con su doncella. La Carta, parte I o primer misterio



oleo s/tela, 72,1 x 59,5 cm.
año 1670-1671
Galeria Nacional de Irlanda,
Dublin, Irlanda




En esta pintura vemos una escena de mujeres que escriben una carta, la cual es sin duda, de las más representadas. Esta vez, en Dama escribiendo con su doncella, la sirvienta mira por la ventana, en un juego entre el interior y el exterior. Mientras la dama que escribe la carta está luchando, con esto que ella quiere decir. Dos actitudes confrontadas, una relajada y otra tensa. Qué vemos? Qué es este papel que yace en el suelo que ha sido arrugado y tirado?, La mujer que escribe puede haberlo desgarrado en su rabia de no poder expresar eso que quiere decir.



Miremos más hacia el interior, la pintura dentro de la pintura, la escena que está detrás de ellas, una joven mujer que tiene un bebé, ese bebé es el joven Moisés que viene de ser encontrado y llevado a la hija del Faraón, quien lo va a confiar a una nodriza. Puede ser, este tema nos introduzca en una pista del mensaje difícil de decir en la letra, que sería: “Yo estoy embarazada y es necesario esconder a este niño”. Este niño puede ser un niño ilegítimo. Aquí, podríamos acercarnos a una escena de una obra de teatro donde descubrimos esta pintura a través de una cortina que se ha levantado. Esto es como si penetráramos de modo casi indiscreto en una escena doméstica y hacemos nuestra hipótesis de trama. Vermeer corre la cortina, deja que la luz avance y crea este, su cuarto ideal del damero blanco y negro, con la luz clara que atraviesa el vitreaux y destaca a tres mujeres, quien escribe, quien sonríe y quien porta un bebé. El misterio está sugerido,y la carta está silenciada a nuestros ojos.
texto de Marcela Galuppo, basado en textos de Daniel Arasse e informe de Le Figaro.
Instagram @marcela.galuppo @fandecarvaggio

26/4/23

La encajera de Johannes Vermeer

 


óleo s/tela, 1669-1670, 24,5 x 21 cms.

Museo del Louvre


Vermeer fin et flou, definido y borroso, en foco y fuera de foco

De todas las pinturas atribuídas a Vermeer, La Encajera es la más pequeña: 24,5 x 21 cm. Este formato contribuye al mensaje de la tela y a la relación que la obra instaura con quien la mira, suscita una relación cercana.
El formato y el encuadre dan lugar a que se mire muy de cerca a la encajera, su trabajo y su mirada. Pero Vermeer a conjuntamente elaborado una disposición interna de la pintura y trabajado el detalle de modo tal de excluir al espectador de esta intimidad.
El pintor enuncia, en su inescrutable delicadeza, la intimidad es impenetrable a la mirada y al conocimiento de los demás, reservada solo para quien esté en el lugar. Esto es, esa inaccesible esfera que la pintura hace pública en la representación, pero que preserva en su presentación.
Como usualmente en su atelier, el punto de vista es ligeramente oblicuo. Un leve ángulo-bajo refuerza esta imposibilidad de ver. A la vez, el cojín y el tapiz constituyen una masa que obstruye el primer plano, en el mismo lugar donde se supone se ubica el espectador.






El hilo blanco con el cual se ejecuta el encaje está pintado con una extrema precisión lineal, mientras que los hilos rojos y blancos al frente están trazados con manchas y colores. Este doble tratamiento de los hilos de La Encajera marca, por sí mismo, el efecto, de la estructura Vermeer (llamado así por Merleau-Ponty). La diferencia de precisión y definición visual que presenta el hilo blanco en trabajo y la masa de hilos en reposo nos hace ver que nosotros miramos eso que mira la encajera, como ella, pero, al mismo tiempo, el pintor nos hace ver que nosotros no vemos lo que ella mira.




El misterio de Vermeer se constituye en la composición misma de sus telas, un enfoque meditado, que lleva la marca de su presencia en su pintura.

Marcela Galuppo

texto (basado en textos de Daniel Arasse) y fotografías Marcela Galuppo

fcbk Marcela Galuppo insta @marcela.galuppo @fandecaravaggio

La joven de la perla de Johannes Vermeer


            

La joven de la perla , año 1665,

           autor, Johannes Vermeer 

                  óleo sobre tela, 44 x 39 cms..Mauritshuis

La Joven de la perla y un texto desde el sur

Uno de los íconos absolutos de Vermeer, La Joven de la perla, llamada la Gioconda del norte. La modelo puede haber sido María - una de sus quince hijos- pero no podemos afirmarlo. Los atributos de la joven muchacha serían la perla y el tocado que parece un turbante oriental y que le dona un toque de exotismo.
Por qué La Joven de la perla es tan célebre?
Por supuesto, porque representa un canon de belleza femenina, pero igualmente ella emana un brillo emocional muy particular.
Vermeer obtiene este efecto por numerosas estratagemas pictóricas, una de las más sorprendentes es el estudio de los colores, en este caso utilizando leyes de la óptica- antes que éstas fueran establecidas- como las sombras azules del color amarillo.
También tiene algo muy característico que es la ausencia de contorno, esta leve indefinición que hace que la línea de contorno no sea absolutamente definida, utilizando concientemente el sfumato de Leonardo da Vinci. Un efecto flou/ borroso como en una foto, o en el cine.
Encuentro que la pose de la figura también tiene una referencia en da Vinci, ya que como en la Dama del armiño, la joven gira su rostro 90º para mirar por su hombro en dirección al espectador. Su cuerpo permanece flexible en un contrapunto con paño del turbante que pendura vertical y remarca la torsión de la joven.
Su mirada continúa en el espacio el movimiento pivotante de la figura sobre ella misma. La miramos y somos mirados.
Su boca entreabierta le dona una seducción remarcada por el brillo de sus labios, y atrapa el instante de tiempo, ese momento que solo la pintura puede eternizar.
En la gran perla, sus labios, la comisura de la boca, el turbante, él esparce puntos blancos como destellos, en un puntillismo selectivo, coloca perlas diurnas para atrapar y emanar luz.
Flota alrededor de este rostro un aire de misterio, los contornos se difuminan, ella está en un no-lugar.
Qué,no es esta luz?, sino la vibración de su vida, el sentimiento de su presencia, esta sensualidad inocente que nos fascina siglos después, la Joven de la perla, la construcción de la luz de Vermeer.
Marcela Galuppo.
un breve y primer texto, basado en textos de Danel Arasse.

facebook Marcela Galuppo
instagram @marcela.galuppo @fandecaravaggio

4/1/18

Fontes,Claudia El problema del caballo-57ºBienal de Arte de venezia

De acuerdo con las tres posibilidades del presente descritas por San Agustín, el presente del pasado (la memoria), el presente del presente, la intuición y el presente del pasado, la espera
La explosión en el Arsenal
Comentario sobre El problema del caballo, obra de Claudia Fontes, representante de Argentina en la 57º Bienal internacional de arte de Venezia
por Marcela Galuppo
 

El problema del caballo, es una escena en el tiempo, donde se ven 3 personajes, una mujer, un caballo y un joven, que responden de maneras diferentes a una crisis. Hay también 400 rocas en el espacio, que están volando hacia el caballo y hay un punto de vista - que es el del chico-, desde donde se ve que esas rocas forman con su sombre la silueta del caballo explotado.
Todas las superficies son blancas, acromáticas, reciben todos los colores, con historias y a su vez nuevas tal como aparecían las esculturas griegas al ser descubiertas.
A partir de la historia de la Biennale di Venezia como institución que insiste en perpetuar la tradición decimónica de las representaciones nacionales, Fontes focalizó su acercamiento crítico en cómo la idea de nación se ha forjado a través de la historia, y específicamente en Argentina.
En este sentido, la pntura La vuelta del malón de Ángel Della Valle, de 1982, es una referencia clave para El problema del caballo ya que fue la primera obra de arte comisionada a un artista con el propósito específico de representar culturalmente en el exterior a la república Argentina.


Ángel Della Valle, La vuelta del malón, 1892. Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires.
 
Descripción de la pintura por Laura Malosetti Costa: En la pampa desolada, envueltos en una luminosidad fría, en el cuadro de Della Valle los indios aparecían revestidos de todos los signos que indicaban su carácter de enemigos de la civilización: las cabezas cortadas de sus víctimas, los despojos de una iglesia profanada, el ganado robado, y destacándose en el conjunto, la cautiva blanca, semidesnuda. El grupo que componen el jinete y su presa tiene carácter sensual que lo distingue del resto de la composición...el indio parece proteger, rodeándola con su brazo, a la mujer adormecida... Al mismo tiempo su lanza interpuesta ante ella indicia posesión por la fuerza, como una visualización de poder viril.
En 1892, año del cuarto  centenario del descubrimiento de América, Ángel Della Valle (1885-1903), un pintor argentino hijo de inmigrantes italianos, que se había formado en Florencia , concluía la pintura más importante de su vida: La vuelta del malón, con el propósito de exhibirla en la gran exposición conmemorativa que tendría lugar en Chicago al año siguiente.
la cautiva y los mitos regionales
La imagen visual de la cautiva surgió entonces, en las primeras décadas del siglo XIX, en el punto de encuentro de ciertas configuraciones iconográficas de antigüa raíz europea (traídas por pintores románticos viajeros como Johann Moritz Rugendas, Otto Grashof o Raymond Quinsac Monvoisin) con una figura mítica de la conquista de esta región y con un ámbito y una realidad nuevos e inquietantes: el desierto, los malones, las cautivas de "carne y hueso"...Ambas vertientes- una mítico-literaria, otra iconográfica- confluyeron en la formación de una imagen que "puso en historia" una tópica erótica largamente frecuentada en la tradición artística de Occidente.
La cautiva, y en particular el primer canto en el que el malón que regresa irrumpe en el atardecer de la pampa, podría haber sido la fuente que inspiró a Della Valle la vuelta del malón. Ya en 1981, el poema de Echeverría era enarbolado como prenda de un nacionalismo criollista culto y nostálgico.
 
Los protagonistas de El problema del caballo
La artista tomó prestados aquellos personajes que tienen un rol pasivo en esa pintura - un caballo blanco y una mujer cautiva- y los puso en acción en su propia instalación, mediante un juego de escalas que expresa las emociones que estos dos personajes intercambian. En un giro contundente, Fontes reemplazó a los jinetes por el edificio mismo del pabellón, junto a todo su contenido histórico. Pero mujer y caballo no están solos en el phatos: 400 rocas amenazantes, un joven y una sombra completan la escena.
otros dos aspectos develados por Fontes son la presencia del caballo en la construcción del Arsenal (espacio de la muestra) y la función del edificio: la fabricación de cañones y balas de cañón para los barcos que se construyeron en el Arsenal desde el siglo XIII en adelante.
 
La escala de Troya
Surge a la par la referencia del caballo de Troya, que aparece en un episodio de la guerra de Troya, 1300 a.C., descrito por Homero en la Ilíada por Virgilio en la Eneida. El caballo entra en la ciudad de Troya como ofrenda a Atena y Poseidón, pero esta es su apariencia, en su interior contiene a los soldados griegos, que saldrán de noche y tomarán la ciudad.
 
Giovanni Domenico Tiépolo
El caballo de Troya entrando a la ciudad, cerca de 1760.
Tiépolo cita fielmente el texto de Virgilio, aunque su gran caballo blanco no aparenta ser de madera, sino un gigante.
"Todos gritan a coro que el caballo debe ser llevado al templo y que entonces es necesario implorar a la diosa. Y, por lo tanto, perforamos la muralla y abrimos las murallas de la ciudad. Todo el mundo empieza a trabajar. Un tren de ruedas se desliza bajo el caballo y cuerdas de cáñamo se unen a su cuello. la fatal máquina cruzó las murallas, con su cargamento de hombres en armas. Los niños y jóvenes vírgenes cantan himnos sagrados y se divierten tocando las cuerdas El caballo avanza y empuja, amenazando, en el corazón de la ciudad. Oh país, oh Troya, hogar de los dioses, cuyas paredes fueron hechas famosas por las guerras. Cuatro veces, en el mismo umbral de las puertas de la ciudad, el monstruo se detiene, y cuatro veces las armas resuenan en su vientre. Sin embargo, insistimos, cegados por nuestra locura, e instalamos en nuestra santa ciudadela el monstruo fatal. Es entonces cuando Casandra anuncia el destino que nos espera, pero por orden del dios Apolo, ningún troyano lo ha creído jamás. Y nosotros, desgraciados, para quienes este día iba a ser el último, adornamos los tallos de los dioses con follaje festivo. Virgilio,Eneida,2,232-249.
 
El caballo de Troya, con el tiempo un problema
Con el pasar del tiempo, la expresión caballo de Troya, se ha vuelto popular, vista como un paremia que identifica la utilización de una estratagema, una frase utilizada para identificar el surgimiento de una controversia, o un problema.
Problema que se presenta ante la visión de la obra si pretendiéramos develar un sentido, y si su sentido fuera un problema, a simple vista hay una pausa, entre los personajes centrales, entre calma, mujer y la fuerza, el caballo, y las pausas nos llevan a reflexionar.
 
El caballo, símbolo de la virilidad
Las imágenes artísticas tienen reformulaciones, según las épocas, en el caso del caballo, símbolo de virilidad, podemos citar distintas presentaciones.
 
El rapto y la violación, es decir, el tomar por la fuerza a una mujer, parece representar un impulso primitivo, elemental, del erotismo masculino.
Ya en la mitología griega, el rapto aparece con frecuencia percibido como un resabio de salvajismo, de animalidad. El famoso rapto de Europa, muchas escenas míticas de rapto fueron protagonizadas por seres mitad hombre mitad caballo: los centauros.
El caballo parece haber representado esa faceta animal, bárbara del hombre. Desde el s. XV el rapto se instaló como topos erótico en la plástica europea. Durero, Tiziano, Rubens, Guido Reni, Veronese, Claude Lorrain, Tiepolo, entre otros, pintaron escenas inspiradas en los mitos antiguos, introduciendo reformulaciones que las tornaban eficientes a las sensibilidades de la época.
 
Tiziano- El rapto de Europa
Boston, Isabella Stewart Gardner Museum
En los títulos, el contratiempo de Europa tiene final feliz. la joven da a luz a la civilización cretense y su nombre a un continente. Pero este final feliz no tiene y no puede tener su lugar en la pintura, que dice, por el contrario, la dominación total del dios sobre el simple mortal, el poder sobre el débil: la historia de un engaño amoroso sin rastro de sublimaciones platónicas. Más aún, en la inquietante aparición del enorme y monstruoso pez que se eleva a la superficie y obliga a la joven a retirar sus pies del agua, asi como en la dramática sombra que pasa por su rostro, a causa del movimiento de resistencia de Europa que se vuelve para ver la orilla ya distante, en la que sus compañeros la llaman. Ella se vuelve, sí, pero en vano, porque el captor enmascarado que la lleva a lo desconocido la ha alejado de la dimensión humana de la inocencia y la juventud.
 
Botticelli- Palas y el centauro, 1482
Gelleria degli Uffizi, Firenze
 
El centauro mítico fue cediendo su lugar al jinete bárbaro, que lleva en ancas a una mujer que lucha y gesticula intentando escapar de su abrazo. Podría pensarse en una actitud ambivalente de fascinación y rechazo por parte del hombre europeo ante ese otro hombre "salvaje", que ejerce un poder arbitrario sin freno ni cauce y hace uso deliberado de la violencia para dominar y poseer a las mujeres.
 
La explosión en el Arsenal
 
Las imágenes artísticas tienen reformulaciones, según las épocas, la fuerza viril y sus representaciones en el tiempo mediante bestias, toro, centauros, caballos, llega hasta nuestros días para reformularse y quedar detenida frente a la joven peinada con una cola de caballo que  cubre sus ojos, aquí no hay rapto, hay proximidad, mientras el animal permanece elevado, la mujer en la tierra.
desde Europa a la cautiva, incluyendo el rapto de Helena de Troya, la generación de territorios, ha sido mediante guerras y conquistas, la obra llega a Venezia, casi violentada por la historia, para exhibir el problema, el problema que cargó el caballo en su cuerpo, así como la mujer.
El caballo hace explotar la explotación en 400 rocas en el histórico edificio de fabricación de cañones y balas de cañón. La mujer frente al gigante se distorsiona agrandando su mano, la cual sostiene cerca de la cabeza del caballo, mano que conecta sus energías y se agiganta como el animal. El canon estatutario de éste en su dimensión escultórica que se ha adjudicado a su rol en la narrativa histórica y que a la vez lo reduce a la funcionalidad de su fuerza motriz explota en rocas en el Arsenal junto a una joven y un muchacho en un espacio de evocación histórica,  y a la vez convocante de nuevas libertades.
 
 

Biennale Arte 2017 Guida Breve
57º Esposizione Internazionale d'Arte Viva Arte Viva
 
Iconographie de la renaissance italienne, Elisa de Halleux, Flammarion, Paris, 2004.
 
Le sens caché, mythes et récits bibliques en peinture, de Giotto à Goya, Patriyck De Rynck, Ludion, 2008
 
Los primeros modernos, Arte y sociedad en Buenos Aires a fines del siglo XIX, Laura Malosetti Costa- Fondo de cultura económica, 2001.
 
Pintura argentina, Ediciones Banco Velox.
 
Titien, Augusto Gentili, Actes Sud, 2012.
 
Artículo Claudia Fontes,"En la Bienal de venezia quise mostrar qué es la Argentina para mí" por Hinde Pomeiramiec, infobae, 26/09/17.
 

 
 
 
 
 
 

22/9/17

Ai Weiwei traslocación-transformación/ 21 er Haus / Viena, Austria

La exposición de
AI WEIWEI
translocación - transformación
del 14 de julio al 20 de noviembre de 2016 en el 21er Haus, Viena.
 

Ai Weiwei. (Nació el 28 de agosto de 1957 en Pekín (Beijing ) 
Trabaja plásticamente,con mayor notoriedad, en el campo escultórico, construyendo estructuras de fuerte valor simbólico y material que se apropian y resignifican, objetos del patrimonio político y sociocultural de su país.
 

Parte I -El enlace entre el Salón Ancestral de la familia Wang y la estructura de la 21erHaus 
es el eje del planteo de translocación - transformación.





Las complejas intersecciones del pasado y el presente aumentan la fascinación de la instalación Círculo de animales / Cabezas del zodíaco instalada en la gran cuenca del lado sur del Belvedere.

 Estas doce cabezas de bronce del zodiaco chino fueron comisionadas por el emperador Manchu Qianlong en el siglo XVII  y diseñadas por los jesuítas Michel Benoist e Giuseppe Castiglioni como piezas centrales del reloj de agua del palacio.

En el siglo XVIII, comenzó en China la construcción de uno de los complejos arquitectónicos más hermosos que hayan existido. Los jardines del Brillo Perfecto les llamaban. Era un complejo de edificios y jardines en donde residirían los miembros de la dinastía Qing.nDicho complejo estaba dividido en tres partes, el Jardín del Brillo Perfecto, el Jardín de la Eterna Primavera y el Jardín de la Primavera Elegante. Juntos medían 8 veces lo que mide el Vaticano. Cientos de estructuras como salones, pabellones, templos, galerías, jardínes, lagos y puentes conformaban este increíble lugar.
Durante la Segunda Guerra del Opio, se envió a dos ingleses con bandera de tregua a los jardines. Estos enviados y su comitiva, una veintena de europeos, fueron capturados y torturados, muchos murieron. Fue entonces cuando el Comisionado Británico en China ordenó la destrucción del lugar como represalia por el trato que habían recibido los emisarios y como un despliegue de poder (hay que recordar que las tensiones entre la Europa imperialista y China en ese momento eran muchas.El lugar entero fue arrasado por tropas francesas e inglesas, los bellos jardines ardieron en fuego por tres días y apenas una docena de edificios quedaron intactos, todo lo demás fue destruido.Este fue uno de los saqueos más grandes de la historia, pues los europeos robaron muchas piezas de arte, algunas de las cuales tenían hasta 4 mil años de antigüedad, entre ellas estaban las esculturas que formaban parte de una fuente reloj y que serían conocidas como las cabezas de bronce del palacio de verano.
Con la fuerza militar, los británicos y los franceses habían obligado a China a aceptar su importación de opio, lo cual era crucial proveerlos del dinero para comprar té, porcelana y seda. Construído en 1749, el retiro imperial se inspiró en la arquitectura barroca europea, convirtiendo al Palacio del Príncipe Eugenio en un escenario aún más intrigante para la obra de Weiwei.
Entre 2000 y 2007 China compró cinco de las cabezas de los animales saqueados (las esculturas originales eran de todo el cuerpo). En 2009, dos jefes adicionales que habían entrado en la colección privada de Yves Saint Laurent salieron a la venta en una subasta de Christie’s,  Pierre Bergé, su pareja,  era quien las subastaba.  El resto sigue desaparecido. Todos los esfuerzos del gobierno chino para repatriar los dos bronces han fracasado.
Ai Weiwei respondió recreando la serie en bronces que no son réplicas exactas sino una interpretación artística y como tal, tanto física como conceptualmente, son un producto del siglo XXI. El artista deliberadamente colocó las cabezas, que fueron literalmente decapitadas por los saqueadores, sobre postes y los colocará alrededor de la característica principal del agua del Belvedere superior como preludio a la exposición en el 21er Haus.
La Segunda Guerra del Opio significó el comienzo del fin de la Imperial China hace 160 años, inaugurando un nuevo capítulo en la historia del país. De la misma manera, la Revolución Cultural, iniciada por Mao Zedong en 1966 y terminada con su muerte en 1976, marcó una nueva transformación cultural. Para satisfacer los ideales del socialismo, tanto la sociedad como el partido necesitaban ser reformados siguiendo los lineamientos de los valores proletarios. La cultura china que data de miles de años y basada en las enseñanzas de Laozi, Buda y Confucio fue prácticamente erradicada por esta coerción política. Estas medidas draconianas se opusieron a los valores tradicionales y condujeron al desarraigo, al destierEl partido le prohibió publicar su trabajo y lo deportó a él ya su familia a provincias remotas. Este tratamiento humillante que duró casi dos décadas marcó la vida de la familia y ha tenido un impacto duradero en el trabajo de Ai Weiwei.ro ya la erradicación de las tradiciones familiares, y la incautación, o incluso la destrucción, de la propiedad  Ai Qing, un poeta chino y padre de Weiwei, fue víctima de estas políticas represivas.
Los temas de expulsión, migración o incluso un "cambio de escenario" intencional como catalizadores de transformación en personas y objetos corren como un hilo conductor a través de la vida y obra de Ai Weiwei. Esto se aplica tanto a su juventud como a su tiempo como artista en Estados Unidos, su regreso a China y su emigración a Berlín. Cada translocación es seguida por un proceso de reajuste. Esto también implica migración interna y un cambio de identidad. A pesar de su vida nómada, Ai Weiwei sigue siendo, una figura social, un animal político, y no puede ser vista separada de su entorno, de sus compañeros humanos, de la sociedad, de la tradición y de la cultura.
 


 


 



Este es el trasfondo, a tener en cuenta y para entender el interés de Ai Weiwei en la historia de la 21er Haus. Este edificio, originalmente concebido como un pabellón efímero para la Exposición Mundial de Bruselas de 1958, estaba destinado a ser demolido, habiendo cumplido su propósito. Pero al final fue trasladado a Viena y adaptado en un museo de arte contemporáneo. Hay paralelos con la historia de una sala ancestral de la dinastía Ming, que estaba detrás de la elección de Ai Weiwei para la obra clave en su exposición en la Haus 21er, a partir del 14 de julio de 2016. El templo desempeñó un papel importante para la familia durante el Ming Dinastía. En este caso particular, el templo en cuestión era la sala ancestral de los primeros pobladores de una aldea en la provincia meridional de Jiangxi. La familia Wang era uno de los comerciantes de té más importantes de la región y su sala ancestral estaba en uso hasta la Revolución Cultural, momento en el que la familia fue expulsada por lo que es redundante. A medida que pasaron las décadas, esta imponente e importante construcción se convirtió en una ruina al borde del colapso, un destino que compartía con muchas salas ancestrales de esta región. Ai Weiwei compró el pasillo ahora desplazado, lo movió otra vez y poniéndolo en la exhibición le dio un nuevo papel cultural. Apenas podría haber un mejor ejemplo de la presencia omnipresente de la Revolución Cultural, incluso décadas después de la muerte de Mao.
 Otras obras complementarán esta instalación a gran escala. Algunos aluden a la cultura del té de China (y sus componentes políticos) y por lo tanto están estrechamente relacionados con los dueños originales del templo.
bibliografía
 catálogo de la exposición by Agnes Hussiein-Arco
catálogo de la 29a Bienal de Sao Paulo
 
fotografías Marcela Galuppo