3/2/24

Goemetría Fantástica de Matías Najar


 Podría ser un sitio 


                       "Y al mismo tiempo tenía la sensación de que ese hueco,

                               esas nada, había  durado una eternidad. No, ni siquiera

                           tiempo, más bien como si en ese hueco él hubiera pasado 

                                         a través de algo o recorrido distancias inmensas".

                                                         de La noche boca arriba de J.Cortázar

 

La ficción es ficción en la galería, pero afuera podría ser montaña.

Podría ser un sitio.

Aquel donde lo real parece irreal.

Como pasa en la noche boca arriba, cuento de Julio Cortázar, donde en un abrir y cerrar de ojos vamos de una posibilidad de tiempo y espacio a otra. Donde los dos caminos que recorre el protagonista se viven como una verdad hasta que se llega a una certeza.



Volviendo a la galería, hay varios volúmenes más pequeños, atrapados como semillas, a la espera de ser liberadas. Para por fin crecer desplegándose como titanes que se levantan de un sueño. Son formas invasoras o será que recuperan su lugar geológico.

Porque el mundo cambia rápido. Estalla. Como casi estalla la galería con una obra que parece estar en expansión.

 


Mientras, por todos lados, estamos rompiendo las fuerzas naturales que unen al paisaje. Lo estamos desarmando.

Puede el arte sostener algo real?

Esta masa pictórica que avanza hacia nosotros habla del proceso, del gesto del pintor que crea la fantasía de transformar un papel en un rasgo de una montaña. para hablar de las derivas de la pintura, de una visión, una experiencia.


Anish Kapoor en una entrevista afirma: "Para mí la ilusión es verdaderamente más rica en ideas que la realidad, el arte se trata de muchas cosas que no están ante nuestros ojos".

Esta declaración se relaciona con la convicción del artista de que la obra se enriquece con la no coincidencia entre lo que es físicamente y lo que parece ser.



Tal como sucede frente a Geología fantástica, la vista se sumerge entre pliegues, las arrugas, y aunque seamos incapaces de reencontrar ese espacio, roca o gruta que de algún modo se invoca en nuestra memoria, allí, recién allí ante lo que parece un fracaso, ahí empieza nuestra visión de la pintura por sí sola, liberada.

La ilusión en su plenitud más allá de la manifestación material puesta en escena.



Texto Marcela Galuppo

registro fotográfico Carlos Stia

Comentario sobre la muestra Geología fantástica de Matías Najar, en la Galería Estudio Galassi, Rosario, curadoría y texto de la muestra Roberto Echen.



Mariana de Matteis, Arteba/ set.2023

 


El vaivén de la arena

 "Pero en la tempestad no hay posesión. Entonces pactas
                             con los trémulos fantasmas del otoño
                                    junto al cadáver azul de rocinante,
                                        en la ciudad de alcohol y piedra
                                   donde nadie ha resucitado todavía".
                                                                      de Aldo Oliva

No puedo pasar sin detenerme a recordar a los objetos que veo en la mesa, imágenes de pinturas, de historias pasadas, las vidrieras del almacén con la calavera y el librito de poesías de golondrinas. 


Cosas vistas en memento mori o naturalezas muertas o ambos, en banquetes o sus restos. Y la arena. El lugar donde lo que queda se acumula, como un último puerto.

Es mi mirada una puerta que se abre o se cierra, buscando saber si los objetos de mis recuerdos están ahí bajo la arena, o son contornos. Puedo elegir en la encrucijada? Mientras oscilo en este vaivén, mis ojos se deslizan por la arena y se raspan, un poco en la superficie.

Otra pregunta, Por qué ese límite, esa distancia con las cosas?

Las uvas se ven rozagantes aún bañadas de arena, pero no podemos tomar nada, como dice Oliva "nadie ha resucitado todavía".

Empiezo a ver el vaivén del tiempo en la obra. la forma que se ofrece firme como una piedra, eterna y a la vez, puede desaparecer con la marea, o quizás el viento. Y hoy hubo mucho viento.

Tengo que olvidar algunas cosas para descubrir este extraño banquete.

"Las que vivo cada día. Las que
he pisoteado para seguir vivo.
Pero durante un minuto o dos me olvidé
de mí mismo y de todo lo demás. Sé que lo hice".
del poema Esta mañana de Raymond Carver.



Servidos en la mesa, peras, uvas, vela, jarro, plato, caracolas, todos camuflados, son como pájaros, que se posan un instante, y sin más ya no están, nos marcan el paso del tiempo, allí donde no hay nada hacen el tiempo y su eco en nosotros.

Texto Marcela Galuppo

Comentario sobre la instalación de mariana de matteis en Arteba 2023
Diego Obligado Galería


2/2/24

Manuel Brandazza, Arteba , set/2023

Niño de río de Manuel Brandazza

Arteba, set/ 2023. Pasto Galería



Con él llegará la lluvia

                          Esa misma luz los envuelve a todos,
                   como si irradiara de los cueros, las escamas
                          chamuscadas,..., adentro de este verano
                          más inmenso que ellos
                                     de No es un río de Selva Ahumada

El niño de río de Manuel Brandazza, un dibujo, esgrafiado sobre barro, está parado sobre las brasas, las cenizas y los restos de incendios en las islas que nunca se aplacan, mientras que el Niño pescador, ícono y referente, escultura de Lucio Fontana, tiene los pies en el agua de una fuente en una plaza de Concordia desde 1949.
Y no es un pez lo que atrapa como en la obra de Fontana, sino una gran yarará de corazones marrones y movimiento sinuoso que bien podría ser el sostén del niño si este fuera una escultura como el primero.
Niño y yarará los une la tensión, el eje curvo de la serpiente encontrándose con el del joven, que también se mueve , adelantando sus rodillas, el torso hacia atrás, brazos hacia adelante, tomando a la víbora debajo de su cabeza.
Atravesado por el río, el Niño del 2023, en su piel lo tiene todo. Poros como escamas o estrellas. Constelaciones. Redes que florecen, luego vuelan como mariposas, y al romperse sueltan espinazos de peces que caen como semillas. Y de allí surgen plantas entrelazadas.
La sirena y su embriagador canto, que compite con el vino y los hechizos. Todos los sexos tienen mucha sed y portan collares de perlas que intercambian como souvenirs de lunas, ataviados para desfilar sobre la arena y ser vistos desde lejos.
También tiene arañas, insectos, bichos que nunca descansan y hasta el acecho de animales escondidos en la noche.
Lo envuelve un aire espeso, caluroso, por donde viajan peces que llevan agua y nuevos ríos en su vientres.
El niño es un arca que tiene todo para regerminar la variedad de la vida en la isla y más allá de ella.
La tierra lo necesita para germinar bajo sus pies descalzos, él es un refugio de ese fuego que no cesa. Es el sol que apaga su explosión de atardecer en el río. Es un respiro de su boca entreabierta. Es la noche que por fin llega para reparar lo que el día ha roto.
El ritual comienza con las manos del artista acariciando el barro. Ahora el niño está brotando vida, parado en la muerte y yo, en silencio, me quedo frente a él como rezando para que del dibujo siga saliendo un nuevo mundo.
Con él llegará la lluvia.
Texto Marcela Galuppo

Carolina Antich en Arteba / set. 2023

 

Escultura de Carolina Antich, presentada en Arteba/ set.2023,

María Casado Home Gallery



El tiempo cae en una pausa, se lo experimenta de manera distinta, como si todos nosotros en este mundo, existiéramos a la vez en distintos tiempos y lugares.
Una gran piedra emana luz celeste y sentado frente a ella, un joven ( que me recordó a un escriba egipcio), se queda mirándola fijo, y yo mirando a los dos.
La base, el cuadrado blanco, es la pista que nombra Gilles Deleuze, ante las estrategias de Francis Bacon para aislar las figuras, es el límite de la puesta en escena y a la vez el lugar desde donde acontece un desborde de energía.
Ese cristal luminoso, en gran escala en relación al hombre, es en realidad vidrio de Murano, que formándose a través de un intenso fuego, logra conservar y emanar el poder de la naturaleza.
En el silencio de la contemplación, fascinados por la luz, como el primer ser humano ante el primer fuego, el joven y la espectadora comienzan a estar en un paisaje interior.
Tal cual atávicamente lo hicimos, la contemplación de la naturaleza es hoy, una urgencia ecológica.
Contemplar, luego de ver, mirar, detenernos, es el inicio de una relación simbiótica, entre el joven y la naturaleza, entre quien mira y el arte.
Y esta luz que sopla como un viento se confunde con mi espíritu.
El vidrio que parece una piedra de agua,
es el silencio entre las olas del mar,
es la frecuencia de mis pensamientos,
es la lenta respiración del que medita,
y la quietud de quien se asimila al mundo.

Texto y fotografía Marcela Galuppo

Alberto Passolini en Arteba/2023, Galería Constitución

 

"El músculo de todo (Batalla de lapitas y centauros, por William A Bourguereau,1859)",

acrílico de Alberto Passolini, 2023

Galeria Constitución, arteba, setiembre/ 2023





"Bajo la palabra drapeado entendemos todo lo que el arte enseña sobre el vestir la desnudez y la disposición de los vestidos. Después de la bella naturaleza y el noble contorno, esta ciencia atestigua, en tercer lugar, la superioridad de las obras de la antigüedad."

                                 de Johann Joachim Winckelmann et l'Antiquité grecque

 

En esta nueva batalla hay un desplazamiento de la materia pictórica hacia la generación de nuevos cuerpos en la escena.

El artista más allá de develar el dispositivo de la pintura, le brinda la oportunidad de participar en la historia, entonces sus mantos de color, o mejor dicho sus colores se elevan, pliegan y despliegan una fuerza a la par de los cuerpos de hombres, mujeres y centauros.

La mujer es el eje donde empieza a rebelarse la pintura, sus mantos comienzan la evolución y una independencia de las figuras clásicas, a nuevas imágenes narrativas. Por momentos, son formas hibridas (así como los centauros), donde se mueve el manto más allá del cuerpo, para luego separarse.

Mientras hombres y centauros son los ejes de la eterna lucha, la cultura de la guerra. Cuenta la leyenda, que la celebración de una boda acabó en un trágico enfrentamiento entre los invitados por un exceso de pasiones y alcohol. Este mito de enfrentamiento entre lapitas y centauros fue la metáfora perfecta para los griegos a la hora de representar el triunfo de la civilización sobre la barbarie.

Aquí, hoy triunfa la pintura.

 

Texto y fotografías Marcela Galuppo

 

Citado Johann Joachim Winckelmann et l'Antiquité grecque del libro Les plus beaux textes de l'histoire de l'art.

 

30/8/23

Nicolás Biolatto en la Microferia de Arte de Rosario, junio/2023

 Un aura de eucalipto y rosas


                 “Manifestaciones de la naturaleza, mutables en el tiempo

                  que cambian y desaparecen según la sucesión de fenómenos”

                  del Manifiesto Blanco de Lucio Fontana y sus alumnos de Altamira




Dos piezas centrales de formas de color oscuro, se relacionan con una puerta del Duomo de Milán, la puerta descartada de Lucio Fontana y con las plazas de  Rosario.

Un tumulto sin tiempo donde héroes y mitos parecen caer vencidos y a la vez son rescatados.

Cada parte fuera del monumento, está rota, por una fisura que tiempo gotea. Agua de fuente y río las atrapan dentro de un lodo hecho de jabón. Ahí están, una borla de una fuente, el brazo con corno de un Tritón (ambos fragmentos se presentan también como obra independiente), la nariz de Belgrano, proveniente de la restauración de los bustos en la ciudad, alguna parte de un friso de la plaza Buratovich, todo en un collage entre figuración y abstracción.



Un pasado que emerge con texturas ásperas, en contraste con un aura que resplandece en el aroma a eucalipto de la pieza negra con marco dorado y a rosas en la pieza color arcilla.


Se expande el perfume así como las historias. Desde el interior, tomando la energía de la materia, dónde están guardadas hojas de eucalipto, y eso es un misterio develado. Hasta las visiones que las fuentes tuvieron en las plazas.

Debajo de estas obras hay dos vasijas grandes, también en jabón, pero realizadas con la técnica de la arcilla, parecen respirar en su superficie, que se va manchando según la humedad que las rodea.

Entre los restos y lo nuevo, parece que todo tiene necesidad de ser y desarrollarse.



Texto y fotografías de Marcela Galuppo





29/8/23

Imagen liberada, comentario sobre la muestra Un poco urgente de Federica López

Imagen liberada

                

       “Mi oficio es el de dirigir, pero también el de vivir,

        como dice Pavese. Vivir en una sociedad, en un ambiente,

         tener relaciones con semejantes, hacer experiencias”

                                                      Michelangelo Antonioni




El límite de la galería es lo que impulsa la forma de mirar, hacia adentro obras y espectadores son nuestro destino como arte. Y hacia la calle, a los paseantes, aquellos que atraviesan las pantallas y se llevan rápidamente nuestras miradas y sus inalcanzables historias.

Así como les passantes de la canción de Georges Brassens, que habla de: aquellas esbeltas mujeres, cuyos ojos llevan paisajes, que vemos aparecer un segundo en la ventana y que, rápidamente se desvanecen.

Más allá de la canción, este giro a mirar la realidad, es una liberación de la imagen, un modo de vivir como adentrándose en una película.




Dentro de la galería están las imágenes que pasaron por el tamiz de la vida cotidiana, para distinguirse como representantes de lugares y sentimientos. Son lo que queda después del paseo de la propia artista, de sus registros día tras día, aparecen figuras, reuniones y soledades remarcadas manualmente en un doble encuadre fotográfico. Encuadre que se repite tanto en estas fotos como en las paredes de vidrio de la galería para formar esas pantallas nombradas anteriormente.




















Estamos situados entre la imagen revelada y la imagen liberada, no como opciones sino como un gran conjunto que nos incluye, nos suma.

Y sin embargo, mientras soy parte, no hago absolutamente nada, solamente miro. “Ver es una necesidad”, entonces alguien en la vereda ve el recuadro y me ve mirando, y alguien más lo mira a él.

Y así es, como en las ampliaciones que realiza Thomas (David Hemmings), el fotógrafo protagonista del film Blow-up se revelan recorridos de lugares, personas y misterios.

La apariencia de la realidad, pues de eso se trata, se expande en varios sentidos, hacia la ciudad y hacia la intimidad de las fotos expuestas.

La artista, Federica López, despliega sus obras y estrategias, donándonos muchas posibilidades de experimentar la obra. No es imagen, es tensión, es un todo inseparable extendido que determina su esencia.






Texto Marcela Galuppo, cita inicial de Michelangelo Antonioni del libro Para mí, hacer una película es vivir.

Fotografías Marcela Galuppo, salvo las 2 últimas de Gabriela estudio Galassi

La muestra Un poco urgente de Federica López se puede ver en Estudio G, Catamarca 1427, Rosario.







Dónde está Alicia? comentario sobre la muestra Impenetrable de Alicia Nakatsuka

 


Dónde está Alicia?

 

M - Vos estás libre?

O - Sí.

M - Entonces podemos ir a ver otra forma de libertad. Cerca de tu casa, en Subsuelo está la muestra Impenetrable de Alicia Nakatsuka.          

O - Dale, vamos.

M - Me preguntaba, dónde está Alicia?, en su refugio o a la intemperie?

Es ella quien formula el gesto de la creación de todo esto. Depende, si tienes esperanza, el paraíso puede no estar perdido.

      El acto de la pintura es una promesa que se proyecta hacia lo inexistente.

      Aquí estamos situados en una zona fronteriza, donde hay cierta protección de todos estos peligros cubiertos de encanto.

      Quién sabe si estas flores están en alguna enciclopedia, pero están ahora para nosotras.

      La luz llega hasta lados muy oscuros, y no puedo ver el camino, parece impenetrable.




O - Aquí “ el mundo calla sus desastres”.

     Esto es un manantial de vida.

     La pintura que la verdad deriva, es como lluvia entre las plantas, todo lo cambia y hace florecer.










M – Cada día en mi casa espero que florezcan las orquídeas: cymbidium, zygopetalum, oncostele, phalaenopsis, y otras que no recuerdo sus nombres. Quizás estén todas ellas entre estas pinturas, aquí no hay que esperarlas, aún sin poder nombrarlas, todas están inmensas, fuertes y me atrevo a decir, amenazantes.




O – Este instante puede liberarte de la espera de todos los días en tu casa.

      “ De esa instancia puede liberarte

        la experiencia, si la pruebas,

        que esa es la fuerte de las artes”

M – Así es

      “ Dentro de sí la eterna margarita

        nos recibió, como el agua recibe

        un rayo de luz y permanece unida”

      Una gran fuerza de la naturaleza y del color resplandece en las obras, como después de las lluvias, cohesiona todas las formas y parece dejarnos llegar hasta aquí.

O – Vamos. Quién sabe encontremos estas formas afuera, quizás algo de paraíso queda, o estamos en él y no lo vemos.




Texto Marcela Galuppo, con citas Mundar, de Juan Gelman y La divina comedia de Dante Alighieri. Fotografías Marcela Galuppo

Sobre la muestra Impenetrable de Alicia Nakatsuka, en Subsuelo, Galería de arte

Balcarce 238. Rosario







Ornamentación, comentario sobre la muestra Viajes de luz de Luis Rodriguez




Ornamentación

"La característica lineal del ornamento es la idea de la infinidad de la vida"
Herve Mikaeloff, texto de Baku a venezia, Pabellón de Azerbaijan, 2013.

Hacia afuera del edificio, mediante una enorme y misteriosa trama de 6 metros de altura, hecha con líneas de vinilo, el artista Luis Rodriguez logra transformar la arquitectura en una gran lámpara o en un lejano faro, según donde nos encontremos.




Es un impase en lo urbano, donde la repetición de un patrón gráfico lineal, construye esta maravillosa ornamentación con reminiscencias islámicas, que así como un mantra, nos propone una visión meditativa.
Hacia adentro hay una secuencia de efectos lumínicos, tubos de luz en rojo, en azul, y mosaicos de espejos en distintos planos y recortes.
Las obras son una explosión de reflejos y surge una relación dinámica entre obra y espectador. Nos movemos y paso a paso, recibimos el impacto del reflejo estallado, nuestro campo visual funciona como un imán y nos reconfiguramos en la sumatoria de cada pequeña parte en la que nos dividió la obra frente a nosotras.
Entonces, hay un nuevo sujeto dislocado, esto aumenta nuestra capacidad discursiva sobre nosotras mismas.

                     
                     


La obra así como nos hace explotar, a la vez nos contiene, y nos lleva a un plano lúdico, donde estamos al amparo del arte.
Según Daniel Buren, "en las calles el trabajo se convierte inmediatamente en político".
Siendo que las obras nos invitan a que seamos protagonistas tanto adentro como afuera, pienso que la propuesta del artista es la democratización de los efectos de la luz.
Hacia adentro, en la generación de un espacio fluído, que nos incluye en una práctica performática.




Y hacia afuera, le brinda a la ciudad la experiencia de una lámpara, las tramas de la luz como experiencia estética, un faro de belleza contemporánea.





Texto de Marcela Galuppo
fotografías de Lucas Bragagnini y Marcela Galuppo

La exposición Viajes de luz de Luis Rodriguez se puede visitar hasta el 30 de junio, en la Fundación San Cristóbal, Italia 464, Rosario.